sábado, 27 de febrero de 2016

Manifestación por los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas (Bilbao)


Manifestación por los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas (Bilbao)

Sábado 27 de Febrero a las 12:00hrs.
Plaza Arriaga (Bilbao)

Más de 60 millones de personas en el mundo han tenido que huir de sus regiones de origen para salvaguardar su vida y su dignidad. 

La Unión Europea ha recibido en 2015 más de un millón de seres humanos. Son personas que tienen el derecho a solicitar asilo en un lugar seguro, lejos de las bombas y de la muerte. Es obligación del Estado protegerlas.


En estos días se ha hecho público un dato escalofriante; 10.000 menores han desaparecido. La situación de las mujeres que llegan a Europa huyendo de los conflictos también es extremadamente preocupante. El riesgo de que sufran violencia sexual y de género es altísimo.
Ante ello, Europa fortifica y militariza sus fronteras para impedir su paso. El año pasado más de 3.700 personas murieron en el Mediterráneo. Países que fomentan las guerras y los conflictos, cierran sus puertas a quienes huyen de la violencia que generan.

De las 160.000 personas refugiadas que Europa se ha comprometido a acoger en el proceso de reubicación, solo se ha acogido a 583 personas. De las 17.000 que el Estado español se comprometió a acoger, solo han llegado 18.


Las graves consecuencias de este tipo de decisiones ya se están dejando ver. Los discursos y propuestas políticas xenófobas ganan terreno y con ellos los ataques a los centros de acogida y la criminalización a las personas extranjeras. La protección de las personas refugiadas no constituye un acto de caridad sino una obligación recogida en los Tratados Internacionales de Derechos Humanos. 

Afortunadamente gran parte de la ciudadanía está éticamente muy por encima de sus gobiernos. ¡Queremos el fin de las guerras y de la violencia! ¡Queremos pueblos y ciudades que acojan con dignidad a todas las personas! 

No actuar con urgencia, solidaridad y responsabilidad nos lleva a un callejón sin salida, al colapso como humanidad. Es el momento de volver a tomar las calles y decir ¡NO A LA GUERRA! ¡SÍ A LAS PERSONAS MIGRANTES Y REFUGIADAS!



POR TODO ELLO ES URGENTE, Y ASÍ LO RECLAMAMOS A NUESTROS GOBIERNOS E INSTITUCIONES:

Unión Europea: 
- No fomentar las guerras, los conflictos y la violencia. 
- Abrir y garantizar vías legales y seguras para las personas que huyen de graves conflictos y de persecuciones.
- Coordinar todos los esfuerzos, de instituciones y de la sociedad civil, para localizar a los y las menores desaparecidos. 
- Proteger de forma efectiva el derecho a la reagrupación familiar y los derechos de las y los menores no acompañados.
- Luchar, de manera coordinada con las organizaciones expertas en la materia, contra las redes de trata con fines de explotación sexual.

Estado español:
- Garantizar la posibilidad de pedir asilo en embajadas y consulados en los países de origen y tránsito.
- Reconocer la universalidad del derecho de asilo y garantizar el acceso al procedimiento de todas las personas que lo soliciten, con independencia de su país o región de origen.
- Activar y reforzar los programas de reasentamiento y reubicación. 
- Garantizar la protección de las organizaciones y personas que apoyan a las personas refugiadas. 
- Agilizar los trámites de acogida con los que se ha comprometido.
- Respetar los derechos humanos de las personas refugiadas e inmigrantes en la frontera sur. 
- Contrarrestar las narrativas y discursos xenófobos que pueden llevarnos a situaciones de extrema gravedad. 

Euskadi:
- Presionar al Gobierno Español para que active de manera urgente los compromisos asumidos en Europa.
- Garantizar que todas las personas refugiadas que llegan a Euskadi puedan acceder a los servicios y recursos públicos con independencia de su origen y de la vía de entrada que hayan utilizado.
- Promover la convivencia y fomentar una acogida integral favoreciendo verdaderas ciudades refugio.
- Finalmente, todas las instituciones (gobierno español, gobierno vasco, instituciones locales y ayuntamientos) han de mostrar respecto a los derechos humanos de toda persona, sin reserva y sin discriminación.